viernes, 3 de junio de 2016

EL COMPROMISO DE HONOR Y EL DESAFIO DE LA ESPERANZA


A 24 horas de culminar el proceso electoral de la segunda vuelta entre Pedro Pablo Kuczynki  (PPK) y Keiko Fujimori (FP)  este Domingo 5 de junio del 2016;  y si no ocurre algún hecho extraordinario, hasta hoy imprevisible, todo indica que;  basado en  la tendencia estadística,  los eventos electorales históricos previos donde tanto Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, quedaron segundos en las elecciones previas a su presidencia; el comportamiento del electorado que suele responder contrario a las fuertes campanas mediáticas que toman partido por algún candidato, así como, el resultado de un trabajo sostenido y disciplinado para recorrer el país y sentar las bases de un partido político organizado será Keiko Sofia Fujimori Higuchi la próxima presidenta del Perú.
A través de los años hemos comprobado la existencia de una cultura critica no constructiva, alentada  por la general por grupos minoritarios que gozan de diferentes dosis de poder que abarcan aspectos  políticos, ideológicos, económicos, sectoriales, regionales, etc. que no siempre se caracterizan por el aporte de ideas  sino por el afán de generar división y enfrentamiento, sin mayor razón que el  mantener  su propia cuota de poder que de otro modo la perderían.
Durante la campaña electoral se ha mencionado reiteradamente que la elección del 5 de junio  es como elegir entre la democracia y la dictadura, argumento que en mi opinión carece de todo sustento, las elecciones en el Perú son legítimas, transparentes y totalmente participativas  y resulta paradójico que se ataque al movimiento que mayor aporte ha hecho para fortalecer el sistema democrático, que falsamente algunos dicen querer defender;  Fuerza Popular, el partido de Keiko  Fujimori representa hoy en día uno de los pocos movimientos partidarios organizados que cuenta con mayor presencia nacional, y es este su factor crítico de éxito  que le da fortaleza y mayor legitimidad.
Si bien toda elección entre dos posiciones cuenta con el 50 por ciento de probabilidades de éxito o fracaso para cada participante, uno será el vencedor y sea quien fuera todos los peruanos de buena voluntad y sentido cívico y patriótico estamos en la obligación de apoyar.  Por los factores expuestos previamente, considero que Keiko Fujimori será la elegida, de ahí que destaco el “compromiso de honor” que ella misma ha tenido la valentía de reiterar públicamente para destacar que ese gesto abre una nueva puerta a la esperanza colectiva.
 Los cambios positivos y duraderos jamás son inmediatos pero bien planteados conectan las expectativas para comenzar un nuevo gobierno con un estilo de gestión  completamente diferente; el liderazgo del siglo XXI, exigirá a la futura gobernante intensa capacidad de trabajo, versatilidad, cualidades  de negociación, presencia oportuna, comunicación efectiva, toma de decisiones inmediatas, conformación de equipos técnicos calificados alineados con la misma visión del Perú ideal  que todos anhelamos,  que trabajen con eficiencia y eficacia, orientados a los resultados, transparencia, idoneidad y honestidad a toda prueba en la administración de la cosa pública, de ahí que la declaración de tolerancia cero contra la corrupción debe ser un estilo de gobierno que se predique con el ejemplo, para ver realmente un cambio tangible  en las instituciones y en la moral de los servidores públicos.
A todo ello deberá sumarse grandes cuotas de tolerancia, humildad y apertura para escuchar con sinceridad a las minorías y establecer acuerdos y equilibrios de poder en el Congreso, los Gobiernos Regionales y Locales, donde  el bien común y la construcción comprometida de un Perú mejor deberá primar por sobre todo interés partidario o sectario.
El Perú una vez más esta frente a una gran oportunidad para consolidar el sistema democrático de gobierno que ha elegido, fortalecer el modelo económico de Economía Social de Mercado, a través del cual hemos experimentado avances macroeconómicos importantes, urge la renovación de la estructura del Estado que promueva mayores inversiones y la simplificación de trámites que permita formalizar e integrar a los actores de la micro y mediana economía, sector donde descansa la mayor oportunidad laboral de la fuerza productiva.
Urge una estrategia conjunta para recuperar el sentido de autoridad, erradicar la inseguridad ciudadana, luchar frontalmente contra el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia, repotenciando el accionar de la policía, las FFAA, la fiscalía, el Poder Judicial, la Contraloría General de la Republica y la anunciada instancia autónoma para los procuradores.
Todos queremos vivir en un país pujante, seguro y creativo que destaque en el mundo por su milenaria cultura, su arte culinario, sus mejoras en favor de la educación, la ciencia y la cultura, el impulso del desarrollo tecnológico –que caracterizan los tiempos modernos-, el mayor valor agregado a nuestras actividades extractivas, tenemos los recursos naturales y humanos para consolidar con orgullo un país próspero en el siglo xxi ad portas de nuestro bicentenario.
La visión que tenga Keiko Fujimori  para delinear las bases maestras de nuestro desarrollo a mediano y largo plazo, el compromiso de honor honrado cada día con su trabajo comprometido  le permitirán reivindicar el apellido Fujimori pero lo más importante volverá a desafiar la ilusión, el sueño y la esperanza de los 30 millones de peruanos  que anhelamos un Perú Mejor.
De ahí que todos debemos hacer nuestra tarea, el cambio positivo e innovador a nivel colectivo parte del cambio de actitud, acción y predisposición de cada uno de sus integrantes. Hagamos nuestra parte y atraigamos para el futuro gobierno los mejores deseos para que desarrolle una exitosa gestión por el bien de todos.

Gustavo Blanco Ocharan

California Junio, 2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario